Una vez leído la historia del príncipe y al saber que Snape había matado a Dumbledore por órdenes expresas de él mismo, se diría que no hay porque dudar del apoyo de Snape hacia Dumbledore. Pero no es así muchos aún dicen que todo lo hizo porque le convenía más que por haber empeñado su palabra o porque fuese digno de confianza. Muchos dicen que la confianza se gana y yo creo que Snape hizo mucho por ganarse la confianza de Dumbledore, pero para quien no lo crea así, voy a citar algunos ejemplos.
Administrativamente, McGonagall era la Subdirectora y a quien Dumbledore confiaba la enseñanza en Hogwarts, sin embargo era Snape quien gozaba de la plena confianza de Dumbledore para los trabajos de vigilancia del profesorado, que cambiaba cada año, sirva de ejemplo la vez que lo manda seguir a Quirrell, también confiaba en él para la protección contra Artes Oscuras de que gozaba la escuela, para esto me baso en lo que Dumbledore dijo una vez a Harry, "que había protecciones en el colegio que sólo él conocía", de no conocerlas también Snape ¿cómo podría haberle dado acceso, la vez que se quedo atrapado en el vagón del Expreso y llego tarde al colegio? Y confiaba en él para todo lo relacionado con su seguridad personal, por ejemplo busco a Snape la ocasión en que encontró el anillo maldito en casa de los Gaunt.
La lealtad de Snape no se vería bien retribuida, si Dumbledore no le considerara un apoyo incondicional y si alguna vez dudo Dumbledore en confiarle algo, terminó por decírselo:
La oficina desapareció, y ahora Snape y Dumbledore caminaba juntos por los vacíos patios de la escuela a media luz.
- ¿Qué hace con Potter, todas esas tardes que pasan encerrados juntos? -preguntó Snape abruptamente.
Dumbledore parecía cansado.
- ¿Por qué? ¿No tratarás de ponerle más castigos, Severus? El chico pronto pasará más tiempo castigado que fuera.
- Está actuando como su padre otra vez…
- En apariencia, tal vez, pero su naturaleza es mucho más parecida a la de su madre. Paso mucho tiempo con Harry porque debo discutir algunas cosas con él, información que debo darle antes de que sea demasiado tarde.
- Información - repitió Snape - Confía en él… no confía en mí.
- No es un asunto de confianza. Poseo, como ambos sabemos, un tiempo limitado. Es esencial que le de suficiente información como para que haga lo que necesita hacer.
- ¿Y por qué no puedo recibir yo la misma información?
- Prefiero no poner todos mis secretos en el mismo cesto, especialmente si ese cesto pasa tanto tiempo colgando del brazo de Lord Voldemort.
- ¡Lo hago bajo sus órdenes!
- Y lo haces muy bien. No creas que no estimo el constante peligro al que te expones, Severus. Entregarle a Voldemort información que parece valiosa mientras guardamos lo esencial es un trabajo que no le confiaría a nadie más que a ti.
- ¡Y aún así, confía mucho más en un chico que es incapaz de aprender Oclumancia, cuya magia es mediocre, y que tiene una conexión directa con la mente del Señor Oscuro!
- Voldemort le teme a esa conexión - dijo Dumbledore - No hace mucho, tuvo una pequeña lección sobre lo que realmente significa para él compartir la mente de Harry. Fue un dolor que nunca antes había experimentado. No volverá a tratar de poseer a Harry, estoy seguro. No de esa forma.
- No entiendo.
- El alma de Voldemort, tan desfigurada como se encuentra, no puede soportar el contacto con un alma como la de Harry. Es como una navaja de acero congelado, como la carne en llamas…
- ¿Almas? ¡Estamos hablando de mentes!
- En el caso de Harry y Lord Voldemort, hablar de una cosa es lo mismo que hablar de la otra.
Dumbledore miró a su alrededor para asegurarse de que estuvieran solos. Estaban cerca del Bosque Prohibido, pero no había señal alguna de alguien cerca de ellos.
- Después de que me hayas matado, Severus…
- ¡A pesar de que rehúsa contarme todo, espera ese pequeño servicio de mi parte! - gritó Snape, y una furia verdadera apareció en su delgada cara - ¡Toma algo tan importante como si estuviera garantizado, Dumbledore! ¡Tal vez he cambiado de idea!
- Me diste tu palabra, Severus. Y ya que hablamos de servicios que me debes, pensé que habías aceptado mantener vigilado a nuestro joven amigo de Slytherin.
Snape estaba furioso, desafiante. Dumbledore suspiró.
- Ven a mi oficina esta noche, Severus, a las once, y no podrás quejarte de que no confío en ti…
Si bien Snape hizo todo esto por haber empeñado su palabra algún día, yo quisiera ver quien se avienta este torito. Te espero en los comentarios ;)
Administrativamente, McGonagall era la Subdirectora y a quien Dumbledore confiaba la enseñanza en Hogwarts, sin embargo era Snape quien gozaba de la plena confianza de Dumbledore para los trabajos de vigilancia del profesorado, que cambiaba cada año, sirva de ejemplo la vez que lo manda seguir a Quirrell, también confiaba en él para la protección contra Artes Oscuras de que gozaba la escuela, para esto me baso en lo que Dumbledore dijo una vez a Harry, "que había protecciones en el colegio que sólo él conocía", de no conocerlas también Snape ¿cómo podría haberle dado acceso, la vez que se quedo atrapado en el vagón del Expreso y llego tarde al colegio? Y confiaba en él para todo lo relacionado con su seguridad personal, por ejemplo busco a Snape la ocasión en que encontró el anillo maldito en casa de los Gaunt.
La lealtad de Snape no se vería bien retribuida, si Dumbledore no le considerara un apoyo incondicional y si alguna vez dudo Dumbledore en confiarle algo, terminó por decírselo:
La oficina desapareció, y ahora Snape y Dumbledore caminaba juntos por los vacíos patios de la escuela a media luz.
- ¿Qué hace con Potter, todas esas tardes que pasan encerrados juntos? -preguntó Snape abruptamente.
Dumbledore parecía cansado.
- ¿Por qué? ¿No tratarás de ponerle más castigos, Severus? El chico pronto pasará más tiempo castigado que fuera.
- Está actuando como su padre otra vez…
- En apariencia, tal vez, pero su naturaleza es mucho más parecida a la de su madre. Paso mucho tiempo con Harry porque debo discutir algunas cosas con él, información que debo darle antes de que sea demasiado tarde.
- Información - repitió Snape - Confía en él… no confía en mí.
- No es un asunto de confianza. Poseo, como ambos sabemos, un tiempo limitado. Es esencial que le de suficiente información como para que haga lo que necesita hacer.
- ¿Y por qué no puedo recibir yo la misma información?
- Prefiero no poner todos mis secretos en el mismo cesto, especialmente si ese cesto pasa tanto tiempo colgando del brazo de Lord Voldemort.
- ¡Lo hago bajo sus órdenes!
- Y lo haces muy bien. No creas que no estimo el constante peligro al que te expones, Severus. Entregarle a Voldemort información que parece valiosa mientras guardamos lo esencial es un trabajo que no le confiaría a nadie más que a ti.
- ¡Y aún así, confía mucho más en un chico que es incapaz de aprender Oclumancia, cuya magia es mediocre, y que tiene una conexión directa con la mente del Señor Oscuro!
- Voldemort le teme a esa conexión - dijo Dumbledore - No hace mucho, tuvo una pequeña lección sobre lo que realmente significa para él compartir la mente de Harry. Fue un dolor que nunca antes había experimentado. No volverá a tratar de poseer a Harry, estoy seguro. No de esa forma.
- No entiendo.
- El alma de Voldemort, tan desfigurada como se encuentra, no puede soportar el contacto con un alma como la de Harry. Es como una navaja de acero congelado, como la carne en llamas…
- ¿Almas? ¡Estamos hablando de mentes!
- En el caso de Harry y Lord Voldemort, hablar de una cosa es lo mismo que hablar de la otra.
Dumbledore miró a su alrededor para asegurarse de que estuvieran solos. Estaban cerca del Bosque Prohibido, pero no había señal alguna de alguien cerca de ellos.
- Después de que me hayas matado, Severus…
- ¡A pesar de que rehúsa contarme todo, espera ese pequeño servicio de mi parte! - gritó Snape, y una furia verdadera apareció en su delgada cara - ¡Toma algo tan importante como si estuviera garantizado, Dumbledore! ¡Tal vez he cambiado de idea!
- Me diste tu palabra, Severus. Y ya que hablamos de servicios que me debes, pensé que habías aceptado mantener vigilado a nuestro joven amigo de Slytherin.
Snape estaba furioso, desafiante. Dumbledore suspiró.
- Ven a mi oficina esta noche, Severus, a las once, y no podrás quejarte de que no confío en ti…
Si bien Snape hizo todo esto por haber empeñado su palabra algún día, yo quisiera ver quien se avienta este torito. Te espero en los comentarios ;)

No hay comentarios:
Publicar un comentario