Como cambia de parecer la gente (y con gente me refiero a WB), en la quinta película pareciera que lo de los gigantes era crucial, en la sexta ni los mencionan. Al parecer ya no son los causantes de la caída del puente ni de las terribles cosas que pasaron por su causa previo al Ascenso del Sr. Tenebroso.
Lo que si espero es que los incluyan en la séptima, ya que si la van a partir en dos y los mortífagos, pues digamos que no son una fuerza de la que se puede fiar si deseas dominar el mundo, entonces si se hace necesario echar mano de todas las criaturas malévolas posibles.
Pero, aquí viene el pero, si la siete supiera que todos esos gigantes que sitiarán Hogwarts, sólo existen en la imaginación de los fans porque ni siquiera los hemos visto. Bueno esta entrada se llama Grawp, sin embargo creo que el tema de Grawp va ligado a los gigantes, en el libro se describe una guerra desigual entre él y uno de sus congéneres, ni siquiera me voy a devanar los sesos en como se hará la integración de estas criaturas a la película, mejor expondré los lapsos en los que creo se hace necesaria su presencia.
En el castillo antes de encontrar la diadema:
<<- ¡Esperemos que pise a algunos! - dijo Ron mientras más gritos resonaban en las cercanías.>>
Saliendo del castillo cuando el trío va a la casa de los gritos, buscando a Nagini:
<<- ¡Oh, mi...! - gritó Hermione, cuando ella y Ron alcanzaron a Harry y miraron hacia arriba al gigante que ahora intentaba coger gente a través de la ventana superior.
- ¡NO LO HAGAS! - gritó Ron, cogiendo la mano de Hermione cuando levantaba su varita. - Atúrdelo y aplastará la mitad el castillo...
- ¿HAGGER? - Grawp llegó tambaleándose doblando una de las esquinas del castillo. Solo ahora se daba cuenta Harry de que Grawp era, en realidad, un gigante demasiado pequeño. El gigantesco monstruo que intentaba aplastar a la gente en los pisos superiores giró en redondo y soltó un rugido.
Los escalones de piedra temblaron cuando los pisoteó para ir tras de su pariente más pequeño, y la boca torcida de Grawp se abrió, mostrando dientes amarillos del tamaño de medio ladrillo. Entonces se lanzaron uno contra otro con la ferocidad de leones salvajes.>>
A ver Warner, como diríamos coloquialmente en México, ¡échate ese trompo a la uña!

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